Unas veces en píldoras, otras en tips o en artículos completos, iremos entregando elementos de lenguaje y comunicación, claves en el ejercicio de cualquier profesión e imprescindibles en la nuestra como OPCs, destinos, promotores o proveedores… y ni hablar cuando de se trata de liderar organismos públicos o privados. Solo por mencionar algunos grupos que integramos o representamos.

Es cierto que la de comunicador es una profesión específica y muchos de ustedes tendrán en sus organizaciones quien se ocupe de esta materia. Pero no por ello cualquier especialista de cualquier otra disciplina debe omitir el uso correcto de palabras, expresiones y contextos para comunicarse, de forma tal que establezca la conexión adecuada en cada momento: dirigiendo una junta, dictando clases, como orador… comenzando por casa y las relaciones personales.

1er. Tip sobre este tema: Guardar las formas es tan importante como el contenido de tu verbo o discurso.

Siguen las discrepancias, pero…

Quizás el término más discutido – de hecho, desde 1787 – en cuanto a su uso correcto es el de Presidente y Presidenta. Consultadas varias fuentes y encontrado que se mantienen discrepancias, nos quedamos con lo recogido por Wikilengua que reza:

“Presidenta es la forma femenina de presidente. Está aceptada por la RAE – Real Academia Española”.

La más circulada sentencia respecto al uso correcto de la palabra “Presidente” reza que es un derivado verbal del participio activo: de atacar es atacante, de cantar es cantante, del verbo ser es “el ente“, o sea, que tiene entidad. Así, cuando nombramos a la persona que ejerce la acción del verbo, se le agrega al final “ente”. Es por ello que la persona que preside es presidente, el que estudia es estudiante y el que comercia es comerciante, independientemente del género que tenga.

Sin embargo qué extraño suena: presidento, gobernanto, gerento, adolescenta, pacienta, cantanta, comercianta, estudianta, y en consecuencia se diría que la diferenciación va dada en estos casos por el artículo que le antecede.

Pero ya “la Gramática de la Academia de 1917 decía: Y una vez hechos adjetivos, han pasado algunos a substantivos, como dependiente, escribiente, figurante, presidente, sirviente, etc., de los cuales a los tres últimos se les ha dado, además, terminación femenina para cuando designen seres de este sexo; así: figuranta, presidenta, sirvienta”.

Por lo general los sustantivos terminados en “e” son neutros, al igual que profesiones terminadas en “a”: dentista, artista, concertista, malabarista, etc. y designan ambos géneros, masculino y femenino.

Fuente: http://www.wikilengua.org/index.php/presidenta

 

El uso y la costumbre también amplían el léxico

Trataremos de acercarles aquellos artículos de interés que el siempre escaso tiempo nos impide investigar. Acá sentencias extraídas de distintos vínculos a partir de una búsqueda en el diccionario de la Real Academia Española (RAE).

25 nuevas palabras en el diccionario de la RAE

  • Affaire
  • Amigovios
  • Backstage
  • Blogueros
  • Chats
  • Coach
  • Conflictuar
  • Espanglish
  • Establishment
  • Feminicidio
  • Frikis
  • Hackers
  • Hipervínculo
  • Identikit
  • Impasse
  • Kínder
  • Lonchera
  • Matrimonio homosexual
  • Monoparental
  • Multiculturalidad
  • Papichulo
  • Récord
  • Sunami
  • Tuitear
  • Wifi

Razones

Algunas palabras como «multiculturalidad», «establishment» o «backstage» se incorporan para poner al día el léxico académico contemporáneo. Las disciplinas científicas están cada vez más interconectadas entre sí a lo largo y ancho del mundo y ello implica necesariamente el uso de algunos términos en común.

Las traducciones no son siempre fieles; intentar traducir una palabra que no tiene una traducción estricta puede desencadenar graves errores de concepto. La comunidad científica hispanohablante ha optado, por este motivo y con razón, por tomar los términos originales – sin traducirlos – e incorporarlos cuidadosamente a su trabajo en lengua española.

Otras palabras como «amigovio», «bloguero» o «papichulo» son un intento de la RAE por acercarse a la realidad. Lo cierto es que el diccionario de la Real Academia Española no ilustra cómo se utiliza la lengua española en realidad, sino cómo se debería utilizar. Además, incluir al Diccionario palabras propias de las redes sociales es una forma de «permitir» que se utilicen de forma correcta en lenguaje formal.

Fuente: www.rae.es