Argentina, Brasil, Chile, México, Panamá, Puerto Rico y Uruguay cuentan con órganos de diversa naturaleza, unos más estructurados que otros, los cuales implementan herramientas de generación estadística, como Observatorio Económico de Turismo de Reuniones, Estadísticas de la Contraloría y Asociación de Hoteleros, o estudios especializados.

De forma más incipiente, por iniciativa de sus burós y en algunos casos con el apoyo de las universidades, lo hacen por ejemplo Colombia y Paraguay.

En cuanto al mayor o menor avance en los estudios del impacto de las reuniones, congresos y eventos en los distintos países, encontramos:

  • Un común denominador en la necesidad de contar con un análisis serio y confiable de esta importante actividad económica.
  • La alianza con universidades a través de convenios de colaboración e interinstitucionales para acometer el referido análisis.
  • El aporte del sector oficial una vez comprendida y asumida la relevancia de la actividad.
  • La investigación, análisis de datos y resultados finales que publican instituciones como ABEOC y SEBRAE en Brasil, el Barómetro Chileno de Turismo de FEDETUR, el Observatorio Económico del Turismo de Reuniones de Argentina, integrado por el Ministerio de Turismo-INPROTUR, AOCA y la FCE-UBA, el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), así como la calculadora de impacto económico de Destination Marketing Association International, o el estudio contratado por la Cámara de Comercio de Bogotá, a publicarse próximamente.

Si bien países como Costa Rica, Honduras, Panamá y República Dominicana expresan no disponer de un estudio del impacto de las reuniones, los congresos y eventos, conocemos de cerca las diligencias que hacen sus líderes profesionales, miembros de COCAL, por sensibilizar al respecto y llegar a producirlos en el mediano plazo.